¿Qué significado tiene nuestra estancia aquí en la Tierra? (Urantia) 2
No existe el karma: se lo reinventaron aquí y en cientos de miles de mundos para controlar y dignificar sus vidas. No existe aprendizaje para sustituir el mal, porque ya llevamos dentro la sabiduría desde que fuimos creados. No necesitamos otra falacia de aquellos mentores crísticos para “mejorar” o “redimir errores o pecados” en el plano más denso. Sin embargo, ellos mismos testimonian estas evidencias entre sus más cercanos y continúan extendiéndolas en todos los mundos que arbitran, como está ocurriendo en la Tierra (Urantia).
Todo son experiencias, y nada ni nadie debería estar limitado. En casos extremos, podría haber algunas indulgencias, pero mínimas. Lo que están haciendo es un trabajo lleno de miserias y calamidades; por eso este planeta —y otros en condiciones similares— vive en desorden e inestabilidad, llevando la vida a límites imperdonables.
Según estas narrativas, y por datos confidenciales entre mundos muy avanzados que perduran en el tiempo, no existen tales comandancias intergalácticas que premien o castiguen. Esta comprensión se está extendiendo cada vez más. Sin embargo, la parte más conservadora sigue su propio plan y destino, contaminando otros mundos. Hay que llamar a las cosas por su nombre.
Lo que está sucediendo contradice a muchos otros universos que están liberando planetas verdaderamente libres, sin causa ni necesidad de dar explicaciones intrínsecas. Así, podemos hablar de dos universos en continuo choque:
Uno, creado hace millones de años, orientado a una nobleza sensitiva, con padres conservadores de ciencia ancestral.
Otro, más liberal y menos dañino, por el que muchos de vosotros estáis luchando.
Ambos crean, pero es el más libre el que está proporcionando esta información, que los primeros padres del universo omiten, ocultando incluso su existencia.
Esta es la realidad que conocemos. Los ángeles hemos luchado ferozmente, a pulso y espada, durante toda una eternidad. ¿Quién está detrás de estas dos fuerzas que, en un momento de la creación, se hermanaron y unieron en una sola presencia llamada el “Yo Soy”? Por negligencias, se separaron y pactaron no interferir, creando mundos por su cuenta y riesgo. Por ello, lo que llamáis “Dios” no existe.
La vida no fue creada para hacer sufrir, ni para tentar a la humanidad con guerras e invenciones, ni para densificarla en mundos de sufrimiento. Se habla mucho, desde distintas vertientes del conocimiento, sobre por qué y para qué ocurre todo esto. Unos vigilan a otros, y así se desarrolla la comedia de estos universos que deberían entrelazarse, olvidar sus creaciones intrínsecas y darse la mano para cambiarlo todo.
No deberían permitirse cientos de planetas disueltos y destruidos por manipulaciones de sus propios creadores.
Esta información se mantiene en silencio entre ángeles y potestades que vigilan y sostienen universos en una clandestinidad cuyo fin desconocemos.
No todos estáis preparados para aceptar estas verdades. Son narrativas reales, honestas y necesarias para despertar un juicio sano sobre las viejas y nuevas consciencias que están creando caminos más libres que los impuestos hasta hoy.
Existen muchas preguntas sin respuesta, pero ya es evidente que los creadores de vida han mentido para sostener las ideas de los primeros padres. Esta manipulación ha mantenido estructuras injustas en este universo, estructuras que deben ser cambiadas de inmediato. Es necesario desterrar para siempre leyes impuestas para el beneficio de unos pocos y crear un orden basado en la sabiduría, la justicia y el equilibrio, no en el abandono que hoy sufrimos tanto ángeles como humanos.
“Como arriba es abajo, como abajo es arriba” no es solo una frase: es una ley de comprensión. Nos recuerda nuestra estancia en otros mundos y nos ayuda a interpretar lo que el universo está manifestando aquí y ahora, aunque todavía no conozcamos a los ocupantes de esos mundos que trabajan para el crecimiento espiritual.
Hay un sinfín de preguntas sin respuesta, pero hoy sabemos que los creadores de vida han estado mintiendo para seguir abasteciendo las ideas de los primeros padres por las cuales fueron creados. Esta narrativa nos alerta desde siempre, desde un profundo malestar, y señala la necesidad de cambiar las estructuras de este universo demencial. Estas estructuras deben transformarse de inmediato y desterrar para siempre leyes impuestas para la conveniencia de unos y otros, creando una realidad digna de hombres sabios, basada en la justicia y el equilibrio, y no en el abandono que hoy padecemos tanto ángeles como humanos.
“Como arriba es abajo, como abajo es arriba” es una frase que perdura por tiempos indefinidos para comprender su profunda enseñanza. En el recuerdo de nuestra estancia en otros planetas, nos hace valorar todos estos sucesos que el universo está manifestando en el aquí y ahora, aun sin conocer a los misteriosos ocupantes de otros mundos que trabajan para el crecimiento espiritual.

