Como comenzaron las creaciones y su desarrollo en otros mundos
Es complejo y difícil explicar lo que está sucediendo. ¿Dónde están Dios y la verdad? ¿Qué correspondencia tiene cada uno con la Tierra?
Las leyes de la Tierra, ¿quién las puso en el hombre? En principio, fuimos nosotros;🛸 luego dejamos que el ser humano, conforme se iba identificando, invirtiera la polaridad y creara su propia justicia. En ocasiones nos agrupamos para dictaminar asuntos administrativos de Estado y observar cómo se desarrollaba la civilización, ya bastante experimentada. Así, en tiempos cortos y largos, íbamos contemplando su evolución.
Muchas leyes fueron creadas por nosotros, pero el hombre las fue transformando a su antojo, mezclando distintas influencias, y así fue desarrollando los mundos con múltiples variaciones.
Entonces, aquellos que crearon el planeta, junto con las civilizaciones, lo hicieron de distintas formas: algunas creaciones fueron muy acentuadas y otras menos. ¿Por qué la Tierra está acusando estas barbaridades, entre guerras y locuras apocalípticas?
Habría que remontarse a miles de siglos atrás, a un tiempo en el que el planeta aún no tenía conciencia y todo era primitivo. Observamos cómo lo que hoy es el Homo sapiens fue despertando, y entre nuestras leyes y las suyas propias se generó un desequilibrio descomunal.
Cada región del universo administra sus razas, sus genes y su esencia, y cada una es gestionada en distintos mundos de origen. La humanidad ha permanecido tan retrógrada y poco creyente debido, en gran parte, a la falta de atención hacia ella. Fue dejada a su libre desarrollo en la administración del planeta, creando sustitutos que derivaron en codicia y en una supervisión excesiva.
Entre desacuerdos, el ambiente se fue volviendo tenso hasta desembocar en conflictos y guerras entre distintos bandos. Existían planetas adyacentes donde se concentraban nuevas experiencias y experimentos: muchos positivos, pero también otros negativos, que dieron lugar a estas fuerzas destructivas que acechan los mundos creados.
No existen normas universales que prohíban determinadas acciones; esto ocurre principalmente en planetas como la Tierra, con un bagaje espiritual aún bajo y, en ocasiones, caótico. Aquí, aparentemente, nada está prohibido, y se espera que la humanidad, en su proceso de despertar, encuentre algo trascendente para enfrentarse a las razas dañinas y destructivas.
Muchas de estas fuerzas llegan para fortalecer a los suyos, pero las influencias negativas continúan en el planeta, sin acuerdos entre ellas, generando un caos casi apocalíptico para la humanidad.
Parte de esta información ha sido corregida y coordinada por entidades crísticas que, en apariencia, dirigen los mundos hacia estados de paz. Estas entidades existen y trabajan preparando espíritus en sabiduría y consciencia, con el objetivo de liberar mundos que han sido esclavizados. Sin embargo, no siempre la luz rodea a los creadores del bien, ni tampoco a los humanos.
Por ello, en estos procesos cósmicos y espirituales, más allá del conocimiento conocido, surgen nuevos redentores, nobles en su propósito de ayudar a la humanidad. No obstante, incluso estos directores de conciencia elevada pueden albergar intenciones que no siempre son las más adecuadas en los lugares donde encarnan.
El problema con los mundos civilizados que dirigen a otros menos avanzados, en períodos de aprendizaje, es que imponen normas que muchas veces generan aún más dificultad en entornos hostiles. No se logra un avance real, ya que estos mundos están en fase de prueba y no existe suficiente confianza para ofrecerles mayor respeto y apoyo.
Estas narrativas están sucediendo hoy, aquí y en muchos otros mundos, lo que complica aún más la situación.
¿Qué está ocurriendo actualmente en la Tierra? La información que tenemos indica que existen grupos extraterrestres que están generando conflictos entre ellos, sin buscar soluciones. La malicia se ha extendido ampliamente en el planeta, y quienes habitan en él, en función de lo que saben y lo que desconocen, viven en un estado de profunda confusión.







