https://youtu.be/o5ZH_asgn4w?is=8ODAoslHfO-mzhwa
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La justicia y el karma: ¿qué podemos decir acerca de ellos? Mucho y poco que no sepamos. Para entender mejor estas narrativas de otros mundos, habría que estar hablando horas interminables. Para conocer algo de este universo en el que estamos, podríamos decir que nos encontramos en un vacío interdimensional donde lo ocupan miles de sistemas planetarios; todos, o la mayoría, albergan vida inteligente o superior. El sistema planetario en el que está el sistema solar, de dimensiones desconocidas, hay de todo tipo de vida; algunas ni se conocen, ya que la Federación Galáctica controla esta parte de la galaxia. Y no quiere decir que haya solo seres benevolentes: también hay de los malos, o la parte oscura, que no empatiza con ninguna raza. Ellos tienen sus leyes, la mayoría dictatoriales, y están en todas partes; forman parte de la evolución proyectada a la dualidad más intrínseca y desconocida. El karma, en los mundos moronciales, no hay ni existe; pero en los más bajos y densos en ideas y programas, sí existe. Esa es la idea que se ha inculcado a todos los que encarnan en planetas como la Tierra, con la mentira del velo del olvido. Esta respuesta y salida para poder entender el mundo donde os encontráis es una verdad a medias, ya que estáis en un gran abismo envuelto en todo tipo de ciencias experimentales, donde el director espiritual material es la Federación Galáctica, que protege a la Tierra de otros intrusos más perversos. Sin embargo, aparece una sorpresa: la aparición en la Tierra de las hijas de otros nuevos espacios interdimensionales, como es el caso de los extraterrestres de Taygeta, que ponen en tela de juicio todo lo que se dice en la Tierra, quedando anulados los intereses e inventiva que están manipulando seres extraterrestres negativos de planetas muy oscuros. Toda esta narrativa nos lleva a los siguientes dictados: no hay karmas, pero por ley cósmica —ustedes la llaman causa y efecto—, se produce en sincronicidad. Sucede que hay, en la mayoría de los sucesos, dolor y sufrimiento, y demasiado atrevimiento, llevando al límite el mal; ya que, en los límites de la experiencia, llegaría el hombre a entender que no existe buscando un equilibrio. La pregunta que nos hacemos es: si el hombre, a través de miles de experiencias, carece de estos conocimientos, el significado es que continuará haciendo el mismo personaje intrínseco dentro de variadas informaciones. Se encontrará con que la vida no puede continuar como la rueda del samsara en la India, el Tíbet, etc. ¿Y qué pasa con los que son muy malos y están en logias demasiado oscuras, como es el caso del Cabal, los Illuminati o el Estado profundo? Están en un tiempo que debería entender y no les queda tiempo no lo van a tener, y deberían retener toda su ambición desmesurada y caótica, porque comenzarían nuevas experiencias, pero bastante limitadas, bajo leyes de causa y efecto y viceversa. Pero si no existe karma y ellos odian a la humanidad —es el caso de España y otros muchos gobiernos que están manipulando las naciones, llevándolas a la pobreza—, el problema estaría en ellos mismos: que deben rectificar lo antes posible y corregir sus vidas y experiencias, y no culpabilizar a los otros que ya dejaron, ya que tampoco existe en la forma de entendimiento. En el planeta Tierra, todo está abierto a toda clase de experiencias, sin limitaciones; es un planeta muy inestable y poco preciso para hablar de temas altamente espirituales. Hay muchos sepulcros vacíos que solo mantienen el cuerpo y manchan la vida de los ciudadanos de la superficie.
El texto plantea una cosmovisión compleja sobre la estructura del cosmos, la ilusión del karma y las dinámicas de control y evolución en la Tierra. A continuación se desglosan los ejes fundamentales expuestos:
1. Cosmología e Intervención Galáctica
Estructura multidimensional: Nos encontramos en un vacío interdimensional habitado por miles de sistemas planetarios con vida inteligente y superior.
El rol de la Federación Galáctica: Actúa como un director o protector material y espiritual del sistema solar frente a razas más oscuras o perversas. Sin embargo, dentro del marco de la dualidad, coexisten seres oscuros con leyes dictatoriales.
La perspectiva de Taygeta: La irrupción de información atribuida a seres de Taygeta desafía el conocimiento establecido en la Tierra y cuestiona la manipulación ejercida por entidades de planetas oscuros.
2. Karma vs. Ley de Causa y Efecto
Inexistencia del karma en planos superiores: En los mundos moronciales (o planos más elevados de existencia) el karma no existe.
El velo del olvido: En mundos densos como la Tierra, la idea del karma ha sido inculcada como un programa o narrativa ligado al olvido de la propia naturaleza espiritual.
Causa y efecto: Lo que verdaderamente rige es la ley cósmica de causa y efecto operando en sincronicidad. El dolor, el sufrimiento y la vivencia de los límites del mal funcionan como mecanismos para que la conciencia comprenda su existencia y busque el equilibrio.
3. La Rueda del Samsara y el Destino de las Élites
Superación del rol intrínseco: Sin la integración de estos conocimientos, el ser humano continúa atrapado en el mismo personaje repetitivo dentro de la rueda del samsara.
El Cabal, Illuminati y el Estado profundo: El texto sostiene que el tiempo de las logias y poderes manipuladores se está agotando. Si no corrigen su ambición y sus acciones, se verán abocados a iniciar nuevas fases de experiencia extremadamente limitadas bajo la ley de causa y efecto.
Responsabilidad y rectificación: Se subraya que la solución radica en que estos actores rectifiquen sus vidas e intenciones de manera inmediata, asumiendo su propia responsabilidad en lugar de culpar a terceros.













