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Diario de un eclipse: narrativas extraterrestres
Mi historia es la siguiente: de vez en cuando recibo lo que interpreto como llamadas de atención, percepciones extrasensoriales, telepatía y otras formas de intuición. Cuando esto sucede, me dispongo a escribir. No sé con certeza quién emite estas comunicaciones, pero siento que podrían proceder de seres extraterrestres que, hace varias décadas, contactaron conmigo.
De aquellos contactos recibo, en momentos puntuales, información sobre asuntos cotidianos y sobre mundos profundamente espirituales. Entre esos temas se encuentran los eclipses solares.
La comunicación que percibo se expresa de manera coloquial y amigable. Habla sobre personas no vacunadas, a quienes describe como poseedoras de un ADN puro, no alterado. Según esta narrativa, su ADN sería trasladado a espacios o naves energéticamente especializadas, donde recibiría nueva información para trascender las grandes dificultades que experimenta un ser humano en la Tierra.
También se menciona la existencia de un plan de la oscuridad destinado a continuar engañando a la humanidad que no ha despertado. Esta visión relaciona esos acontecimientos con lo sucedido a partir de 2020, un periodo que, según el mensaje recibido, muchas personas no lograron discernir ni comprender por completo.
Sin embargo, al volver a las narrativas extraterrestres relacionadas con el eclipse, se plantea que un gran número de personas no desea observar el fenómeno solar. Algunas evitan hacerlo por motivos personales o por miedo a exponerse directamente al Sol, incluso usando gafas de protección. Otras interpretan el eclipse como un suceso negativo y consideran que las energías liberadas al ocultarse el Sol podrían afectar al cuerpo físico.
Desde la perspectiva de esta comunicación, tales temores no serían verdaderos, sino manifestaciones del miedo presente en el inconsciente colectivo. Esos miedos habrían sido transmitidos de forma encubierta por los ancestros y se habrían mantenido a través de distintas encarnaciones, con el propósito de que las personas comprendan ciertos conocimientos y verdades ocultas.
El mensaje alude a épocas pasadas marcadas por la oscuridad, las prácticas mágicas y diversos acontecimientos que, de forma desafortunada, habrían trascendido hacia expresiones negativas. Según esta interpretación, aquello habría creado un dominio generalizado sobre muchas personas.
Toda esta información conduce a lo que el mensaje denomina un “primado negativo”: una estructura que mantendría oculta la verdad. No sería el único; también se manifestaría en películas y en otros productos culturales. Esta corriente, según la narrativa, influiría de manera engañosa incluso en la espiritualidad consciente, arrastrando a muchas personas hacia informaciones falsas y cargadas de peligro.
Esta es la información que recibo. A pesar de ello, cada persona puede tener percepciones distintas. La base principal del mensaje es que seamos receptivos a nuestra propia intuición, sin depender exclusivamente de lo externo, pues ello puede dar lugar a confusiones o equivocaciones.
Por otro lado, se afirma que los eclipses también ocurren en otros planetas y que, en esos contextos, podrían relacionarse con la sanación de enfermedades y con otros procesos importantes que no se detallan aquí.
Hay un aspecto que deseo destacar: muchas personas, desconectadas de su realidad más íntima, contemplan estos eventos solares únicamente como una curiosidad, quizá como algo que no volverán a presenciar. Sin embargo, está previsto un eclipse solar total para el año [2027], visible en una amplia zona de Andalucía. Este acontecimiento puede ser una ocasión excepcional para la contemplación, la reflexión y el asombro ante la naturaleza.
Dentro de esta narrativa, se sostiene que quienes fueron manipulados mediante tecnologías desconocidas podrían experimentar una restauración energética al entrar en contacto con la posición solar durante un eclipse. Esta idea debe entenderse como parte de una visión espiritual.
Asimismo, el mensaje afirma que algunas personas procedentes de otros planetas, conscientes de ciertos peligros y libres de esos mecanismos de dominio, vivirían el eclipse como una transformación de su ADN y una elevación de su frecuencia, conectándose con su esencia profunda.
Según esta visión, quienes habrían sido afectados de manera engañosa no podrían transformar ni elevar su ADN, aunque sí podrían sanar energéticamente. Finalmente, se expresa que los seres conectados y despiertos de otros mundos portarían una luz y una frecuencia que muchas personas no comprenden, e incluso que ciertas entidades de poder tampoco lograrían entender.






