El estado profundo: misión contaminar a la humanidad y destruirla. Crear un mundo artificial, corrupto y precipitado (Parte 2)
Esto ha crispado a todos los que hemos encarnado para ayudar al crecimiento y al despertar de la humanidad, de manera que no caigan en engaños ni falsas creencias. Es por ello que nuestra labor de ayuda y trabajo se vio truncada por la llamada federación galáctica, que cambió el programa creando mentiras tras mentiras, gestando, junto con los gobiernos, un genocidio mundial que hasta hoy continúa desarrollándose de miles de formas.
Esta situación ha generado un profundo malestar en los medios ufológicos y espirituales, donde la magia del amor prácticamente ha desaparecido por completo. La humanidad, tal como la conocemos hoy, se encuentra en decadencia. No así aquellos que alzaron la voz de forma contundente y firme, como nunca antes, y lograron percibir la falsa realidad impulsada por fuerzas destructivas, empeñadas en causar el mayor daño posible.
Os encontráis en una etapa muy crítica, compleja y difícil de interpretar. La humanidad consciente, la que ha despertado, no desea guerras ni más mentiras. Nos reconforta saber que nuestro trabajo de ayuda y redención está dando frutos. Sin embargo, el problema más grave es que otra parte de la humanidad, aún dormida, se encuentra en peligro de desaparecer.
Decimos esto para que comprendáis el momento actual. La vida peligra para aquellos que no han buscado despertar. Siguen creyendo en un mundo de fantasía ilusorio heredado de padres y gobernantes manipuladores, lo que incrementa su incredulidad y reduce su capacidad para discernir lo que realmente sucede en su mundo personal y social.
Por ello, es necesario aprender a discernir la información para entender lo que está ocurriendo. Por razones que ya conocéis, lo reiteramos: estas hermandades cósmicas, formadas por seres que en vidas pasadas no comprendieron las leyes del universo, actuaron con soberbia, generando graves problemas a nivel planetario. El velo del olvido los hizo vulnerables, ocultando sus errores. Sin embargo, el universo equilibra todo, y cada acción tiene consecuencias a lo largo de las encarnaciones.
No es frecuente que se den situaciones tan calamitosas, pero en un ciclo que inevitablemente llega a su fin, pueden manifestarse estas realidades extremas, vinculadas a un karma tanto colectivo como individual que se extiende por todo el planeta.
La vida precaria y llena de dificultades que experimenta la humanidad tiene como propósito provocar un cambio de actitud y de pensamiento. Se trata de transformar la vida que hemos llevado y el entorno en el que nos movemos. Este proceso, lleno de injusticias y calamidades, debe servir para algo más que alimentar noticias sensacionalistas, sangrientas y destructivas.
Estamos en un ciclo donde la justicia se ha desviado hacia el libertinaje y la demagogia, forzando situaciones que vulneran leyes constitucionales y conducen al deterioro social, facilitando la ejecución de planes oscuros en los que las libertades quedan anuladas.







