La historia es diferente de como algunos podrían pensar. A veces, hay que conocer esta narrativa, que tuvo lugar cuando Mari Swaruu, la extraterrestre de Taygeta, hablaba acerca de la Federación Galáctica de Saturno y de los mensajes que recibía. En este vídeo se encuentran las respuestas que le dieron.
El significado de todo ello puede parecer, en ocasiones, infantil y sencillo jugueteando como niños como un juguete que ella misma, junto con sus comandancias militares, ha trabajado y ganado con ahinco. Esta sería una forma de conducirlos hacia una actitud servicial, pero, al mismo tiempo, basada en la justicia directa.
En resumen, observo que la Federación Galáctica de Saturno se expresa como si se tratara de un padre amonestando a sus niño que establece las reglas de un juego. En este caso, estaríamos ante una situación en la que se manifiestan actividades llenas de negligencias que, en principio, estaría cometiendo dicha Federación Galáctica.
Anteriormente y debido a la limpieza que hubo en la nave biológica Viera querían hacer lo mismo en la Antártida ya que hay allí entidades en contacto con el cabal y los gobiernos de la Tierra.
A continuación recibieron tales mensajes de la federación Galactica de Saturno 🪐 como aquí hago referencia.
No tienen permitido legalmente interferir en la Antártida. Interferir allí provocaría su sustitución como Federación local. 🪐
Ustedes han sido advertido.🪐
Es un mundo complejo, significativo y marcado por el carácter dual de las cosas. Esta situación nos lleva a la siguiente conclusión:
En definitiva, las dualidades exigen una actitud de benevolencia, incluso cuando pueda existir una gran mentira. Sin embargo, quienes poseen una sabiduría elevada parecen orientar sus vidas hacia la comprensión y la moderación, evitando caer en palabras demasiado rudas o hirientes. A veces, esa forma de actuar puede convertirse en una manera de encubrir determinadas situaciones, bajo una apariencia de equilibrio y prudencia.
Conclusión
En definitiva, la dualidad nos obliga a distinguir entre la benevolencia auténtica y la que se utiliza para ocultar la verdad. Ser sabio no significa justificar los errores ni disimular las negligencias, sino reconocerlas y actuar con justicia. Las palabras pueden ser prudentes y respetuosas, pero nunca deberían servir para encubrir la realidad.
La verdadera sabiduría consiste en mantener el equilibrio sin renunciar a la verdad, porque la justicia no puede construirse sobre el engaño, por muy elevadas que sean las intenciones de quienes dicen defenderla.







