.💞 El Yo Soy: misterios y enigmas desvelados
El término «Yo Soy» tiene varias connotaciones y ramificaciones. Por consiguiente, todo sucede por una razón y con una finalidad. Desde el punto de vista de la Tierra, su propósito no consiste únicamente en el conocimiento de datos, sino también en los decretos que hacemos y conocemos a través de la metafísica.
A través del conocimiento y de las enseñanzas que recibimos, y que nos fueron legadas por maestros de gran categoría —maestros ascendidos cuyos nombres conocemos y a los que estamos acostumbrados a hacer referencia—, hemos recibido una parte importante de esta sabiduría. Sin embargo, desconocemos el verdadero origen de estas enseñanzas y el momento en que esta idea fue plenamente desarrollada.
Sobre todo ello hemos dedicado diversos artículos informativos para facilitar su comprensión.
Estas narrativas aclaratorias representan un paso adelante para comprender mejor aquello que el universo ha revelado y lo que, hasta ahora, ha permanecido oculto. Todo ello tiene como finalidad que alcancéis mayores grados de evolución cultural y espiritual dentro de la creación, contribuyendo también a la ayuda de las nuevas razas que puedan llegar.
La vida en el planeta está cambiando y continuará transformándose de manera profunda. En esta narrativa se encuentran quienes informan desde el plan amoroso crístico y quienes desinforman las veinticuatro horas del día (los oscuros). La información es poder; probablemente sea la frase más acertada para definir estos momentos.
De una manera sencilla y sin ánimo de lucro, podemos afirmar que la metafísica que conocemos en el planeta continúa siendo una realidad para quienes la practican. Está destinada a quienes viven en un mundo lleno de densidades y buscan la luz en medio de la desesperación, pues sienten que gran parte de la verdad les ha sido ocultada.
Para los buscadores de la conciencia, más allá de lo conocido, profundizamos interiormente para comprender mejor aquello que, en un principio, permanece oculto tras la metafísica del Yo Soy, con la que muchas personas sienten una profunda conexión.
La razón, incluso cuando parece no tener explicación, habita dentro de ustedes. En lo más profundo de vuestros corazones anida el impulso de conectar a las personas con ideas elevadas de conciencia y de seguir los pasos de los ángeles y de los maestros ascendidos, quienes, según estas enseñanzas, fueron traídos al planeta por un numeroso grupo de seres extraterrestres para dejar constancia de la esencia y del valor divino que habita en cada uno de nosotros.
Por ello, esta narrativa transforma la visión que muchos tenían, mostrando que la verdad permanece ahí, auténtica e intrínseca, dentro del Yo Soy, cuya sabiduría está avalada por los maestros de maestros y por la más elevada perfección espiritual de Dios.
Dicho esto, deseamos compartir el siguiente mensaje con el máximo respeto y sin intención de confundir a nadie.
La verdadera identidad del Yo Soy no existe como una entidad independiente. Entonces, ¿por qué parece funcionar para unas personas y para otras no? Según esta perspectiva, somos nosotros —guías y maestros— quienes favorecemos que determinados acontecimientos se manifiesten y se precipiten, para que aprendáis por el camino positivo y amoroso, llevando luz a los demás y creando situaciones llenas de amor, sensibilidad y bienestar.
Todo ello está orientado hacia el amor y hacia la perfección del universo. No olvidemos que el universo busca continuamente su propia perfección, precisamente porque aún no es perfecto. Todo se basa en un consentimiento amoroso e intrínseco que permite que las almas se fortalezcan y experimenten plenamente la creación, preparándoos para que, en el momento oportuno, podáis percibir nuevas causas y nuevos estados de conciencia.
Ese proceso ya lo venís desarrollando mediante el bien común, estimulando acciones positivas y cumpliendo la misión de todo espíritu creado.
No todos han tenido presente este comunicado y muchos quizá todavía no lo comprendan. Sin embargo, cuando llegue el momento de la prueba, vuestros espíritus sabrán si estáis preparados.
Ese trabajo corresponde a cada uno de ustedes y se os revelará cuando vuestra conciencia, armonizada, sabia y plenamente desarrollada, conecte con vuestro propio ser. Entonces comprenderéis que vuestra conciencia ya no estará limitada y que esa conciencia es Dios, es decir, la divinidad manifestándose a través de ustedes mismos mediante la sabiduría adquirida en el aprendizaje constante del bien.
Crearéis regalos de vida para otros seres y podréis ayudar desde otros continentes y, según esta visión, incluso desde otros ciclos planetarios. En definitiva, seréis «Dios en acción», como expresa la metafísica.
El universo juega, experimenta con vosotros y todos navegáis juntos en ese proceso. Lo hace para redimensionaros y para que llevéis luz, esperanza y positivismo al planeta.
Cuando la conciencia evoluciona hacia la superconciencia, el ser se transforma mediante numerosas experiencias. Comprendéis entonces que sois una parte importante de la divinidad y que una conciencia desarrollada implica hacer el bien necesario para el beneficio común.
De esta manera, nuevas ideas y comprensiones van llegando, estableciendo el equilibrio común del espíritu y del alma del planeta como una unidad.
Esta es solo una de las muchas etapas que deben desarrollarse para que busquéis la luz crística dentro de vosotros. Sin embargo, aún quedan muchas más por recorrer.
De esta forma sabréis, desde la conciencia, cómo enseñar, ayudar y acompañar al ser humano —o a la raza con la que estéis trabajando en ese momento—, protegiéndola y evitando, en la medida de lo posible, cometer errores.
