Acerca del eclipse, narrativas extraterrestres
Es el eclipse.
Un evento que, según algunas interpretaciones, marca el inicio de un cambio que trasciende lo visible. Mientras la ciencia lo describe como una alineación entre el Sol, la Luna y la Tierra… otras voces como las nuevas narrativa extraterrestres aseguran que estamos ante algo mucho más profundo.
Porque no todo lo que sucede puede medirse.
En distintos espacios y narrativas, se advierte que este eclipse representa el cierre de un ciclo antiguo… y la apertura de otro completamente nuevo. Un punto de inflexión donde lo externo y lo interno comienzan a sincronizarse.
Pero hay un problema.
La mayoría lo está interpretando desde el miedo.
Teorías sobre catástrofes, portales oscuros o peligros invisibles se han extendido con rapidez. Sin embargo, estas mismas narrativas sostienen que esa percepción es, precisamente, la distorsión.
El eclipse no vendría a destruir.
Vendría a revelar.
A sacar a la superficie aquello que permanece oculto: dudas, miedos, patrones… todo aquello que necesita ser comprendido para poder transformarse.
Algunas corrientes incluso afirman que la experiencia no será igual para todos.
Para unos, será un proceso interno intenso. Una especie de reajuste emocional, mental y espiritual. Para otros, una expansión: una nueva forma de percibir la realidad, más amplia, más conectada.
Como si algo despertara.
Como si una parte olvidada comenzara a activarse.
Y en medio de todo esto, una idea se repite:
El universo no está en contra de nosotros.
El Sol no castiga. La Luna no amenaza. Los ciclos no destruyen… transforman.
Tal vez este eclipse no sea el fin de algo.
Sino el comienzo de una comprensión distinta.
Más profunda.
Más incómoda.
Pero también más real.
