El delicado tema extraterrestre...
Cuando el momento llegue, sabréis lo que debe ser revelado. Mientras tanto, la humanidad permanece en una espera silenciosa, expectante ante un acontecimiento —o varios— que traerán consigo una transformación profunda en la forma de comprender la existencia, especialmente en aquellos que aún desconocen la realidad en la que se encuentran. Entenderéis que no estámos sólos.
Lo que acontece ahora guarda similitud con los días del pasado, pero en este tiempo la tecnología y la consciencia han evolucionado. Lo sucedido en 1975 no fue casual: fue un ensayo, una preparación para lo que habría de manifestarse décadas después. Y ese tiempo ha llegado.🌎🛸
Desde entonces hasta ahora, la información ha sido recibida, integrada y transformada. Las fuerzas oscuras se han vuelto más complejas e impredecibles, mientras que aquellos alineados con la luz han aprendido el valor de la paciencia y el discernimiento, aunque no sin tropiezos. Aquello que no pudo completarse en su momento, debido a la interferencia de energías invasoras —reptilianas y draconianas— que detectaron el despertar de las semillas estelares, vuelve ahora a tomar impulso.
Se abre un nuevo ciclo.
Un ciclo de aprendizaje, de expansión y de reajuste. Los programas que quedaron incompletos comienzan a ser restaurados. Recordad: aquellos que son sal y levadura de Cristo responderán a la llamada, tal como ya ocurrió.
Fue entonces cuando iniciamos el contacto. Nos dirigimos a los receptores humanos en términos espirituales, revelando nuestra naturaleza como guías e instructores de Ganímedes. Nuestra intención fue recordarles quiénes eran, por qué estaban aquí, e impulsarles a continuar su misión con valentía, fuerza y determinación: expandir el conocimiento que les era transmitido.
Sabemos que esta valoración resulta difícil de comprender desde vuestra programación original. Sin embargo, los mensajes recibidos eran auténticos, profundos y cargados de una verdad espiritual innegable. Nosotros también fuimos testigos, desde otros planos, del desarrollo de los acontecimientos.
Nunca se perdió el contacto.
Permitimos que los mensajes fueran difundidos según la interpretación de cada receptor, como parte de un proceso mayor destinado a contrarrestar una oscuridad que ya se extendía por vuestro mundo. En aquellos tiempos, los cielos se llenaron de señales: manifestaciones visibles en todas las regiones del planeta, sobre montañas, mares y ciudades. Fue una operación abierta para alterar el curso de una humanidad sumida en la tensión, la violencia y el desequilibrio.
Hoy, esa tensión ha alcanzado niveles críticos, disfrazada de discursos vacíos y desconectados de la verdad esencial.
Observamos con atención el camino que estáis recorriendo. Está lleno de desafíos, de riesgos, pero también de oportunidades para el despertar. Queremos ayudaros a comprender dónde estáis, por qué habéis llegado aquí y hacia dónde os dirigís.
Porque el mundo que conocíais está cambiando.
Y no volverá a ser el mismo.
La transformación será interna, profunda, inevitable. Y la verdad, aunque resistida, comenzará a abrirse paso con una luz cada vez más intensa.
