Enki y Enlil .Genetistas creadores
De Enki y Enlil existen muchos escritos e informaciones cuya realidad exacta no se conoce con certeza. Sin embargo, es cierto que hubo grupos de extraterrestres —genetistas— que comenzaron a descubrir cómo se creó la vida y, al encontrarse en dualidad, surgieron diferencias entre ellos. Dicho de manera sencilla para que lo entendáis: los genetistas se descubrieron a sí mismos creando, en un proceso lleno tanto de dudas como de aciertos.
La vida no se creó a la ligera. De hecho, la humanidad actual va por el mismo camino que recorrieron hace miles de siglos otras civilizaciones. Estáis comenzando a convertiros en creadores, en “dioses” desde vuestra perspectiva científica, y en vuestra línea temporal se están desarrollando procesos similares. Así también ocurrió con aquel grupo de genetistas, que estuvo muy cerca de dar un gran salto evolutivo para alcanzar mayor experiencia, del mismo modo que vosotros lo haréis. Todo ello acabará pareciendo normal dentro de vuestro desarrollo científico.
Como representantes de experiencias extraterrestres en mundos alejados de este, os transmitimos esto para que valoréis todo de una manera más sencilla. No importan tanto los nombres que les dais, ni que los escribáis con mayúsculas considerándolos “dioses menores”; en realidad, eran seres muy normales. Debemos dejar de pensar que eran seres todopoderosos, porque nosotros, desde Ganímedes, no lo vemos así hoy en día. Nosotros, ángeles de mundos de frecuencia, hemos atravesado narrativas muy parecidas a las que vosotros estáis desarrollando actualmente en vuestra ciencia.
Antes de este grupo de genetistas extraterrestres hubo varios intentos de crear un Homo sapiens perfecto que pudiera conectar pacíficamente con sus creadores. Al no conseguirlo plenamente, surgieron diferencias y disputas. Finalmente, este grupo decidió continuar sus creaciones por cuenta y riesgo y, como consecuencia de esas dificultades, acabaron enfrentándose en guerras entre ellos.
Por un lado, desarrollaron lo que en la Tierra llamáis homosexualidad, la parte lesbiana y, mucho antes, la parte andrógina. Aquí voy a incluir un dibujo basado en los escritos de Eugenio Siragusa con documentos considerados reales dentro de estas narrativas. Se trata de un pasado relacionado con los continentes de Lemuria y la Atlántida, donde, según estas historias, fueron creadas muchas experiencias humanas. Sin embargo, las narrativas originales se perdieron, se borraron, y nadie terminó comprendiendo completamente lo ocurrido.
También se crearon todo tipo de “aberraciones” conocidas hoy en día, consideradas dependencias o herencias de otros mundos. Según esta visión, muchas de ellas tendrían origen genético procedente de vidas anteriores; ahí residiría el misterio de las experiencias destinadas a corregir y mejorar la evolución.
Asimismo, lo que se desarrolló de manera importante fue la energía tántrica, amorosa, angélica y crística, con valores y frecuencias muy elevadas. Toda esta experiencia fue llevada parcialmente a la Tierra como parte de un proceso experimental, aunque con diferencias importantes.
Así, cada ser humano, en su aprendizaje a través de distintos mundos, materializa sus sabidurías buscando equilibrio y armonía. De esta forma fueron creando nuevas y variadas experiencias: algunas mejoradas y otras dejadas para más adelante, hasta llegar al presente, donde el proyecto y programa científico-espacial-amoroso busca alcanzar un ser humano perfecto, o casi perfecto.
Este grupo de padres creadores manifestó su voluntad genética en esta parte del universo, aunque existen otras consciencias en otros universos que desconocemos y que no necesariamente deben ser iguales. Nosotros estamos en este universo, intentando comprender las sucesivas experiencias que acontecen en él, un universo lleno de misterios y enigmas.

