El misterio planetario continúa…
Estamos en un planeta dual, demencial y muy difícil para nuestro razonamiento y nuestro sentido de la realidad, ya que, según estas narrativas, estaría orquestado por razas extraterrestres regresivas cuya malignidad superaría todo lo que sentimos. Por ello, estas ideas resultan tan difíciles de explicar para muchos de ustedes. Y, por si fuera poco, es un planeta donde se dan todo tipo de placeres, a la vez que un entorno experimental lleno de logias oscuras. No existen las coincidencias ni las casualidades. Hay una única “casualidad”, y es que Dios es otra causa más para que investiguemos a fondo, aunque hacerlo resulte casi imposible y, seguramente, nos sorprendería.
Está claro que, con la información que recibimos y obtenemos, no podemos conocer de qué parte está el guía que nos ayuda. No vamos a obtener la información ni el lugar donde ellos están y, por ello, permanecemos sin el reconocimiento de nuestro trabajo, mientras cada cual hace lo que siente o lo que puede, según lo que le dictan sus propios guías tutelares.
Todo es válido porque nadie posee la verdad absoluta. En definitiva, el mundo extraterrestre es demasiado complejo para definirse y entenderlo plenamente, y perderse en ideas que quizá no sean las más acertadas se debe a que cada guía ofrece la información que cree conveniente, tanto para ayudar a ustedes como a ellos mismos. Así, cada día se vuelve más denso y complejo todo el mundo de los guías extraterrestres, cuyo común denominador parece ser Dios.
Si los guías fueran honestos y sinceros, sabríamos la verdad y muchas de estas preguntas tendrían respuesta. Sin embargo, vuestros guías —los de todos— no están manifestando de manera abierta lo que está sucediendo ni el porqué.
¿Es un contacto abierto el que tenemos, sea cual sea? Mi pensamiento al respecto es que no. En aquellos días sentíamos que todo era bueno, amoroso y positivo, pero la realidad supera a la ciencia ficción, y así es. Fijaos en cómo está el planeta Tierra 🌎 y preguntémonos por qué está sucediendo lo que sucede y qué nos hace pensar en todo ello.
Los guías no siempre hablan de manera explícita, ya que, como es habitual en ellos, ocultan narrativas que no debemos conocer. Y así nos va: en un planeta de nadie, experimental y dual al mismo tiempo, que ha fracasado.
Llevamos más de cuarenta años en contacto con seres extraterrestres 🌎🛸 procedentes de Ganímedes y de otros puntos del universo, y en la actualidad no puedo afirmar con certeza quién es quién dentro de estas comunicaciones. En tiempos pasados aparecía el nombre del supuesto guía que realizaba el contacto; sin embargo, con el paso de los años, esos nombres desaparecieron y únicamente permaneció el comunicado, tal como sucede hoy. Los nombres pueden ser —y en ocasiones son— falseados, por lo que resulta difícil saber con seguridad quién se encuentra realmente detrás de dichos mensajes.
Ashtar Sheran fue una figura conocida, un supuesto representante de Dios en la Tierra y en otros mundos durante los contactos mantenidos por Eugenio Siragusa con Ganímedes; sin embargo, tanto este personaje como los propios guías han mantenido siempre un carácter escurridizo y difícil de verificar. Por ello, no es posible depositar una confianza absoluta en nada, ni siquiera en aquellos guías que aseguran confraternizar con la humanidad.
Si se desea profundizar verdaderamente en esta cuestión, es necesario reconocer que se trata de un asunto extenso, complejo y delicado. Resulta imprescindible hablar de la denominada Federación Galáctica, supervisora de los mundos —como ya hemos hecho en varias ocasiones— y, a partir de ese punto, comprender que las realidades del universo son mucho más vastas y complejas de lo que habitualmente se presenta.
Podemos deducir —sin excluir la posibilidad de error— que la Federación Galáctica nos presenta siempre la misma cara: seres benevolentes, en armonía, paz, bondad y sabiduría; sin embargo, no siempre es así. Existen razas con dificultades y desacuerdos internos, así como cismas y adversidades que permanecen desconocidos para la mayoría. Aunque se describan como seres amorosos, benevolentes y espirituales, y aunque se presenten como guías de la humanidad, existen diferentes niveles y capas de realidad que debemos comprender; aspectos que no siempre resultan agradables ni para nosotros ni para ellos.
Para disipar estas dudas, es necesario formular las preguntas adecuadas a quienes verdaderamente conozcan lo que sucede, tanto arriba como abajo, y esperar con paciencia y discernimiento las respuestas.
Estemos donde estemos, vivimos en un mundo operativo tergiversado y lleno de peligros constantes. La humanidad de a pie no percibe la situación tal como está en la actualidad y, por ello, sigue siendo ignorante de la realidad en la que se encuentra. Para satisfacer su curiosidad, debe fortalecer su espíritu y buscar la verdad en su interior. Hay millones de almas aquí sin saber por qué están ni para qué han encarnado. Predomina la idiosincrasia; persiste el engaño, un camino anómalo, y permanece el empeño en obsesionarse con ideas equivocadas y únicamente terrenales.
La liberación depende del estado de conciencia, hoy bastante limitado y obsoleto.
Toda la humanidad está centrada en ideologías que funcionan cada vez peor, y todo queda sometido a acciones desequilibradas y equivocadas, latentes en las personas, desaprovechadas e intencionadas por fuerzas de control malignas y regresivas.
