El origen del universo y la existencia de almas celestiales. ¿Por qué y para qué?
La vida se manifiesta al antojo de creencias establecidas que reflejan la verdad a través de experiencias vividas en otros planetas. El factor de la ignorancia y la estupidez continúa presente en este mundo. No se entiende por qué la humanidad sigue dormida: no ve con sus propios ojos lo que está sucediendo. ¿Dónde está la mirada del ser humano? ¿Dónde se encuentra el sentido común en las vivencias de cada individuo?
La sociedad que se ha creado es absurda y perjudicial; está en manos de seres que fueron poseídos hace años. En la realidad en la que viven, están manipulados e hipnotizados para actuar según voluntades ajenas. Hacemos lo posible para que esta línea de oscuridad no manifieste todo el poder que las fuentes oscuras extraterrestres les están otorgando.
Las reglas de la vida son sencillas, pero se ha perdido la orientación real y sensible de lo que verdaderamente debería ser. Llegan con una completa ignorancia de la situación en la que se encuentran, poniendo en peligro a quienes intentan ayudar. Muchos —una gran mayoría— no son autóctonos de aquí; llegaron en una misión como exploradores en un campo científico cósmico procedente de otros mundos. Encarnaron para ayudaros.
Por supuesto, están en un cuerpo material como el vuestro, pero su obra es más profunda y está fuera de vuestro alcance, por lo que no podéis comprenderla. Quizá os parezca extraño, pero esta es la realidad que se os ofrece en la convivencia diaria. Se trata de un cambio sideral y profundo que se está desarrollando, y las almas dormidas no pueden entenderlo.
Estas generaciones de almas encarnadas en cuerpos físicos establecen cambios que ya se están gestando y que vuestra mente terrenal no logra comprender. Estáis aquí para buscar y conectar con vuestra fuente original, y también para sentir curiosidad más allá de lo visible, dejándoos guiar por vuestra intuición. No es fácil entenderlo, pero debéis hacer ese esfuerzo.
Lleváis más de cinco décadas para informaros y razonar. Esto no es una escuela para débiles, sino una proyección intrínseca para cambiar vuestro estilo de vida. La humanidad está cambiando, y todo forma parte de un programa cósmico. Han llegado a la Tierra miles de almas de otros planetas más avanzados espiritualmente, cuya ciencia está por encima de la vuestra. Están aquí para observar lo que hacéis, como una especie de arbitraje de otros mundos, a través de guías y maestros.
El mundo esotérico, que oculta muchos misterios, es una vía de búsqueda y de escape, pero muy pocos estimulan la glándula pineal, lo que les permitiría comprender mejor el universo y el motivo de su existencia en un planeta alejado de la anomalía de la armonía y el equilibrio, que sí están presentes en otros mundos de origen.
Existe otro problema aún más complejo: muchas razas extraterrestres están posicionando su poder y control. Entre ellas existen conflictos, formando distintos bandos que influyen sobre grupos humanos sin que estos lo sepan. Por ello, cuanto más dormida esté la humanidad, menos comprenderá este juego.
Se hace lo posible para que no sepáis nada sobre el fenómeno extraterrestre, desacreditando a quienes afirman ver nuestras naves. Esta realidad, compleja y no simplista, también implica a vuestros gobiernos, que conocen la verdad y generan confusión para que la ciudadanía no crea en ello.
Por ello, la humanidad no avanza. De forma oculta, se alteran vuestras percepciones, conduciéndonos hacia ideologías peligrosas. Cuando votáis, sea cual sea la ideología, debéis ser astutos y precavidos, pues estas estructuras están influidas por entidades no humanas. Los votos se convierten en una forma de entretenimiento dentro de vuestro conformismo.
Intentáis valorar vuestra vida por posesiones y valores obsoletos, entrando en un dilema profundo. Muchas personas no cambian porque están dirigidas por estas influencias. Aunque se les advierta, no modificarán su camino, pues forman parte de este juego.
Si esto es así, estamos ante un gran retroceso, donde la fuerza dominante actúa desde las sombras, generando conflictos y guerras. Hasta que no seáis conscientes de la verdad, estas entidades seguirán interfiriendo en vuestro libre albedrío, influyendo en pensamientos y acciones que creéis propios.
Esto forma parte de programas cósmicos dirigidos, no lo olvidéis, vinculados a lo que algunos interpretáis como “Dios”. Sin embargo, lo que realmente existe es la consciencia y el conocimiento. Algunos lo desarrollan hacia el bien, otros hacia el mal.
Las guerras que conocéis forman parte de este entramado. A lo largo de la historia, incluso en tiempos de Moisés y otros profetas, hubo influencias que guiaron a la humanidad. Sin embargo, la oscuridad se adelantó, creando ideologías dañinas en nombre de un dios falso, facilitando así un mayor control.
Cuando seáis conscientes de todo esto, podréis dominarlo, ya que la oscuridad no puede alcanzar a quienes comprenden su funcionamiento. Se alimenta del miedo, y al conocerla, pierde su poder.
El planeta Tierra ha sido creado de manera artificial para generar experiencias intensas que os impulsen a evolucionar. A través de los cambios, se corrigen conflictos y se abren posibilidades de entendimiento dentro de este complejo juego.
